Mentir

by Miguel Ángel

Del latín mentīri. Verbo intransitivo. 1. Decir o manifestar lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. 2. Inducir a error. 3. Fingir, aparentar. 4, en desuso. Falsificar algo. 5, en desuso. Faltar a lo prometido, quebrantar un pacto.

 

«…Él termina su vaso en dos sorbos y se acerca a ti, tocando tu mejilla, y te da un beso largo y suave. El dulzor del borgoña está aún en su lengua».

Él termina de leer y deja sobre la mesa las hojas sucias y escritas a mano y luego guarda silencio, mirando la mesa. Mientras tanto, ella se mueve inquieta en su asiento.

─¿Y? ¿Qué te parece? ─pregunta ella al fin.

─Está bueno.

─¿Lo dices en serio o como esa vez que me dijiste que canto bien y después no querías mostrarme los videos del karaoke?

Él sonríe al recordar.

─No. Es en serio. Me gusta.

─Si no te gusta, puedes decirlo. Quiero que seas honesto.

─Ok. No me gusta.

Ella se levanta rápido, toma las hojas, las arruga con violencia, las bota a la basura y luego se va, dejando la puerta abierta. Él se queda sentado, mirando la mesa.

•••

[2014/12/16 ─ 16:54] ¿Para qué me dices que sea honesto y después te enojas?

[2014/12/16 ─ 18:23] ¿Vamos a ir dónde tus papás?

[2014/12/16 ─ 18:38] ¿Puedes al menos responderme la segunda pregunta? Para saber si me ducho o no.

[2014/12/16 ─ 18:38] Era a las ocho y media, ¿verdad?

[2014/12/16 ─ 18:42] Sí, vamos a ir, y sí, es a las ocho y media.

[2014/12/16 ─ 19:05] ¿Te vas a ir sola o me vas a decir dónde estás, para poder ir a buscarte?

[2014/12/16 ─ 19:11] Asumo que te acuerdas de que esta porquería ahora avisa cuando has leído los mensajes, ¿cierto?

•••

─¿Qué le pasa, Mijita, que está tan callada?

Están madre e hija en la cocina. La madre sirve el postre y la hija deja la loza sucia remojando en el lavaplatos.

─Nada, Mamá. Estoy bien.

El padre y el pololo están aún sentados a la mesa. No han terminado de comer porque se enfrascaron en una discusión acerca de O’higgins y Carrera.

─No me va a decir que pelearon cuando venían para acá, ¿cierto?

─No, Mamá, no peleamos en el auto.

─Pero pelearon.

La hija suspira.

─¿Y por qué pelearon, Mi Amor?

─Una estupidez, Mamá. No pregunte.

•••

El padre se molesta, se exaspera, se pone rojo, gesticula y escupe trocitos de carne y restos de puré al hablar. Finalmente se atora y tiene que apurar unos sorbos de vino. Al bajar la copa, no le queda más que reconocer que sí, su “prospecto de yerno” es desquiciante, pero sabe elegir vinos.

¿Cómo es posible que alguien que siempre, SIEMPRE, elige la cepa correcta para acompañar la comida pueda decir que perdimos la Batalla de Rancagua porque O’higgins era un incompetente?

El yerno sonríe. Sacar de quicio a su suegro es una de las cosas que más le gusta de ir a comer ahí.

Le parece una verdadera lástima que su polola prefiera hoy ayudar en la cocina en vez quedarse ahí para verlo. A ella también le gusta hacer rabiar al viejo.

•••

─¿Se puede saber qué le dijiste a mi papá? No es normal que después de lo enojado que estaba saliera a despedirse. ─pregunta ella en el auto, después de unos minutos de mutismo.

Él piensa por un segundo en hacer un comentario odioso sobre lo que pasó en la tarde, pero prefiere dejar las cosas así. Ella ha estado particularmente inestable las últimas semanas. Finalmente él solo responde que dejó que el viejo ganara la discusión. Dice que no quería que se atragantara con la comida.

Después de eso solo guardan silencio.

•••

Él abre la puerta del departamento y deja que ella pase primero. Ambos van directo al dormitorio. Él se sienta en la cama y se saca las zapatillas. Ella se desviste en el dormitorio, casi frente a él, y luego entra al baño a tomar una ducha. Él la mira entrar al baño y luego va a la cocina, se prepara un café, saca las hojas arrugadas que ella botó a la basura y se sienta a leerlas nuevamente. No se le da bien pensar rápido, al menos no para emitir juicio. En esos casos siempre dice la verdad. En esos casos siempre se arrepiente.

Lee rápido y termina antes de que ella salga de la ducha. Todavía no le gusta, pero quiere tener algo más que decir que simplemente declararlo, así que vuelve a leer las partes que le gustaron y las que no.

Cuando escucha que ella sale del baño él ya tiene una opinión bien armada.

Ella va al comedor envuelta en la toalla, ve que él está sentado sosteniendo las hojas, así que se sienta en frente.

•••

Suena la alarma a las 6 de la mañana. Los dos están despiertos, desnudos sobre las sábanas. Ninguno ha dormido.

Ella piensa en nuevas frases, nuevos diálogos, nuevos párrafos. Él sigue pensando en lo último que ella escribió y en que necesita aprender a pensar más rápido cuando va a mentir.

Advertisements