Pánico

by Miguel Ángel

Del latín moderno panicus, y este del griego Πανικός (panikós). Adjetivo. 1. Referente al diós Pan. 2, dicho del miedo o del terror. Extremado o muy intenso, y que a menudo es colectivo y contagioso. Usado también a modo de terminación como sustantivo masculino. Síndrome de pánico.

 

Okey, esto va a parecer algo confuso, pero trataré de que tenga gracia, entendiendo “gracia” no como “chistoso”, sino como “agradable”, pero con “agradable” no queriendo decir “bonito”, sino “entretenido”, aunque con “entretenido” no en el sentido de “divertido”, sino de “interesante”. Sí, “interesante” es la palabra que estaba buscando. También intentaré usar tan pocos puntos como me sea posible, igual que hizo Bolaño en un cuento llamado Fotos aunque, para este segundo objetivo, creo que empezaré a hacer la cuenta desde el siguiente párrafo, porque en éste ya llevo dos puntos y aun me falta el del cierre.

No sé bien como empieza el proceso de enrollarme porque nunca me he dado cuenta de que estoy empezando a enrollarme, sino que lo noto cuando ya estoy enrollado, sin embargo, sí he sido capaz de analizarlo en retrospectiva y he notado que es una cosa como de imaginar una situación en un futuro cercano, relacionándola con alguna situación  similar, aunque desagradable, en el pasado cercano, para entonces, primero, convencerme de que la nueva situación irá de un modo similar a la primera y, segundo, entrar en una cadena de imaginaciones que “pronostican” las cosas que diré y haré y pensaré y sentiré, para que esta cadena empieze luego a correr cada vez más rápido y a bifurcarse, de forma que donde en un principio había una sola elucubración, un par de minutos más tarde ya hay 4 y después 8 o 16 o, en realidad, cualquier número mayor que 1 porque, aunque soy capaz de ir cerrándolas y cortándolas, casi nunca puedo hacerlo lo bastante rápido y empiezan a acumularse, por lo que usan parte del tiempo que debería usar yo para pensar en como cerrarlas, así es que tengo cada vez menos tiempo y más elucubraciones y entonces las cadenas se vuelven más intensas, induciendo en mí ya no solo pensamientos, sino también sentimientos, el primero de los cuales es siempre una sensación de presión “cálida” en el pecho, entre los pulmones, que sube por mi cuello hasta casi hacerme vomitar, pero no vomito, porque no hay nada que vomitar, y entonces siento que mis rodillas y mis tobillos y mis codos y mis muñecas tiemblan todos, los ocho al mismo tiempo y mi corazón late como siguiendo la doble pedalera de una canción metal y empiezo a respirar rápido, porque siento que me falta el aire, pero por más rápido que respiro el aire me sigue faltando, así es que respiro más rápido y me falta más aire y respiro más rápido y me falta más aire y respiro más rápido y me falta más aire y, entonces, mis piernas, que ya temblaban, se duermen y se ponen pesadas y luego eso se extiende a mi estómago y mi pecho y mi espalda y mis brazos y mi cuello y mi cara y me pongo rígido, a duras penas puedo caminar, a duras penas puedo mover las manos, a duras penas puedo hablar y, cuando creo que ya no puedo sentirme peor, me convenzo a mí mismo de que me estoy muriendo y que tengo que conseguir ayuda y que no voy a poder conseguir ayuda o de que, si la consigo, no alcanzarán a salvarme y moriré en el suelo, ahí donde estoy, llorando aterrorizado, y entonces me veo a mí mismo muriendo aterrorizado, me veo a mí mismo eligiendo no esperar a morirme y matándome de la forma más inmediata que pueda imaginar, me veo a mí mismo muerto y, entonces, me acuerdo de lo que me dijo mi psiquiatra, todo eso de “toma aire, aunque no lo sientas entrar, y mantenlo dentro 5 segundos, aunque sientas que tus pulmones van a explotar, y exhala lento, sintiendo el aire caliente que sale por la boca, y entonces quédate sin aire en los pulmones por 10 segundos, aunque se te hagan infinitos, y entonces te sentirás mejor”, así es que tomo aire, aunque no lo siento entrar, y lo mantengo dentro 5 segundos, aunque siento que mis pulmones van a explotar, y exhalo lento, sintiendo el aire caliente que sale por la boca, y entonces me quedo sin aire en los pulmones por 10 segundos, aunque se me hacen infinitos, y entonces me siento mejor, entonces me siento mejor, entonces me siento mejor, porque entiendo ahora completamente que nada de lo que vi y sentí era real, que todo fue nada más el dejar que mi cabeza corriera con libertad para luego proceder a hiperventilarme y tener un ataque de pánico, otro ataque de pánico, uno más para la colección, pero también otro que he vencido, porque ahora estoy tranquilo, ahora sí estoy tranquilo.

Bueno, creo que lo conseguí. Escribí un buen párrafo sin usar más que el punto a parte del final. Por cierto, sé que en el primer párrafo dije que trataría de escribir el resto de este no-sé-llamarlo-cuento sin usar más puntos, pero la verdad es que fue más agotador de lo que había pensado, así es que lo dejaré hasta aquí y váyase a la cresta quién crea que soy un chueco, quién crea que debí seguir hasta el final así. No tengo por qué seguir un cuento si ya no quiero seguir escribiéndolo. No voy a seguir a escribiendo si ya no quiero seguir escribiéndolo. Pero, ¿qué va a pasar si algún día quiero seguir escribiendo otro cuento, no éste, y ya no puedo? ¿Qué va a pasar si querer realmente es poder y de tanto no querer acabo no pudiendo? ¿Qué va a pasar si no puedo? ¿Qué va a pasar cuando ya no pueda? Seguramente miraré hacía el tiempo que me queda y que pasaré sin poder y después miraré al tiempo que pasé no queriendo y me arrepentiré y me enojaré conmigo mismo y tendré discusiones conmigo mismo y después me enojaré y tendré discusiones con las personas que estén cerca y después tendré nuevas peleas conmigo mismo por echarle a ellos la culpa por ya no poder, siendo que la culpa será solamente mía y yo lo sabré y… mierda, me estoy enrollando de nuevo. Bueno, por lo menos esta vez me di cuenta.

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